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Masturbación
La auto-estimulación genital o masturbación es una práctica que se vuelve frecuente durante la adolescencia. El despertar hormonal que sucede durante esta etapa, provoca la aparición de pulsiones sexuales (deseo sexual), y la masturbación es una forma de calmarlas. Cuando el adolescente se convierte en adulto joven estas prácticas tienden a disminuir considerablemente. En cualquier caso, no se trata de un problema, sino de algo muy natural, es una manera de descubrir los impulsos sexuales y por eso nunca debe de ser motivo de temor. En la adolescencia, las mujeres dedican más tiempo a las fantasías románticas y con ello liberan sus impulsos sexuales; los varones suelen masturbarse más, aunque en ambos tanto las fantasías como la masturbación son comunes. Alrededor de la mitad de las adolescentes y de tres cuartas partes de los adolescentes se masturban. Ésta es la forma más frecuente de conseguir satisfacción sexual por parte de los adolescentes, para quienes constituye un elemento de iniciación en el comportamiento sexual, además de una forma de expresar las fantasías iniciales. La masturbación podría convertirse en un problema si se realiza de manera compulsiva y es algo más necesario que placentero, es decir, si el joven siente una dependencia de este hecho que va más allá de un momento de placer. La masturbación compulsiva, aunque es inofensiva para el organismo, puede ser un síntoma de diversos trastornos emocionales que precisan tratamiento específico. Es un mito que la masturbación deja impotente, que cause retraso mental, que cambie el tamaño y forma del pene, que estimule la eyaculación precoz, que provoque que te salgan pelos en las manos, o cualquier otra consecuencia física, pues todo esto ya se ha desmentido por la ciencia. |



